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Es muy recomendable hacer una lista antes de organizar la mochila. Guiándote por la lista, vas buscando todo el material, y organizándolo encima de la cama a la vez que lo vamos anotando. Asegúrate de tener todo antes de meter las cosas en la mochila y evitarás sorpresas.
Para colocar las cosas, debemos recordar que la mochila es una "bolsa de bolsas"; todo lo que pongamos dentro de la mochila debe ir metido en bolsas de forma agrupada, de esta forma evitaremos que se nos mezcle la ropa sucia con la limpia, o los elementos de cocina, etc. y además encontraremos mucho mejor las cosas.
Para meter las bolsas en la mochila debemos usar un criterio de uso; aquello que vayamos a utilizar primero, lo pondremos en la parte superior o a mano (debes recordar que algunas disponen de cremallera en la parte inferior).
Debemos aprovechar el espacio al máximo, los huecos libres inutilizan hasta un 30 % de nuestra mochila. Debemos compactarlo al máximo (excepto cosas frágiles). En los bolsillos laterales podemos poner las cosas que usemos habitualmente: bolsa de aseo, cubiertos, elementos de cocina, etc.
Mientras hacemos la mochila, debemos ir repartiendo uniformemente el peso, sobre todo si tenemos andar con ella muchos kilómetros, es necesario evitar que el peso mayor se sitúe en la parte superior y es conveniente que la espalda apoye correctamente sobre la mochila.
Debemos cuidar meticulosamente no cargar demasiado, es decir elegir muy bien el material que vamos a necesitar para no cargar inútilmente con cosas innecesarias.
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